El otro día hablábamos de qué es un prolapso y de los tipos que existen, así que hoy voy a resumir un poquito por qué aparecen y cómo prevenirlos.
El suelo pévico es una cúpula que sujeta el útero, la vejiga y el recto y los mantiene cerrados, por eso estirarlo demasiado, poco a poco lo va lesionando y alterando ambas funciones.
¿Cuándo se estira demasiado el suelo pélvico?El suelo pévico es una cúpula que sujeta el útero, la vejiga y el recto y los mantiene cerrados, por eso estirarlo demasiado, poco a poco lo va lesionando y alterando ambas funciones.
Cuando empujamos aguantando el aire (hiperpresión abdominal), como por ejemplo si sufres estreñimiento, durante la carga de pesos, si realizas deportes de impacto, si toses con frecuencia o durante el embarazo y el parto.
Como veis en la imagen, al inspirar, el diafragma desciende para permitir que los pulmones se expandan, empujando los órganos abdominales y pélvicos hacia abajo y abombando el suelo pélvico.
Si además de inspirar, hacemos fuerza, estaremos aumentando considerablemente la presión sobre nuestros órganos pélvicos y favoreciendo la aparición de un prolapso.
¿Qué hago si tengo un prolapso o quiero evitarlo?
Lo primero y más importante es la Prevención: Si ejerces esa misma fuerza soplando con la boca pequeña, como frenando el aire, incluso hablando, la actividad será igualmente efectiva, pero nuestro suelo pélvico estará sano y salvo.
En el caso de tener una crisis de tos, prueba a poner la mano en tu abdomen y si sientes que se sale, ¡oh, oh! Debería ocurrir todo lo contrario, así que mete el ombligo cuando tosas y pide cita a un fisio especializado.
Debes tener en cuenta que no hay un único factor que provoque un prolapso, en general lo desencadenan varias causas, pero el embarazo y el parto suponen un riesgo por sí solos.
¡Protege tu suelo pélvico!
Ana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario