8 de diciembre de 2017

Estimulación temprana del bebé

El correcto desarrollo psicomotor del bebé es uno de los temas que más dudas genera a los padres recientes. ¿Los andadores son buenos? ¿Y las mochilas portabebés? ¿Por qué no debo usar el grupo 0 para ir de paseo? ¿Qué zapatos debe usar mi bebé?


Matronatación

Cuando nace el bebé nos encontramos en el limbo, no tenemos ni idea de cómo bañarle o alimentarle, de cuánta ropa ponerle, de que los cólicos existen y de que se atragantan aproximadamente doce veces al día. Así que mucho menos vamos a saber cuándo pasarle a la silla, si debemos ponerle a andar o si los andadores son buenos. Y aunque no parezca importante, lo es.

Es imprescindible acompañar adecuadamente el desarrollo psicomotor, sensorial, emocional y postural del bebé durante sus primeros años,  ya que tendrá una gran repercusión en su maduración posterior.

Un bebé que ha aprendido a voltearse, a gatear, a ponerse de pie, a caerse y levantarse, tendrá los mejores cimientos para después aprender a correr, bailar, leer o escribir.

Debemos permitir que el bebé pase por todas esas fases del desarrollo psicomotor, dándole tiempo de experimentar, sin adelantarlas o retrasarlas con nuestra intervención, ni compararle con otr@s niñ@s.



Cómo favorecer el correcto desarrollo psicomotor de tu bebé


  1. Respetar la postura fetal del bebé para alimentarle, transportarle, cambiarle, bañarle... Vamos para todo hasta los 6 meses aproximadamente.
  2. Suelo, suelo y más suelo. Es imprescindible que el bebé pase tiempo en el suelo, boca arriba y a ratitos boca abajo, a partir de los 3 meses; así irá descubriendo su cuerpo y después su entorno, querrá ir a por un juguete o a por su mamá y empezará a voltearse, a reptar y después a gatear.
  3. Estimular a tu bebé de frente y en cada lado con canciones, tarjetas con contrastes o ejercicios de extremidades, como la bicicleta.
  4. Cambiarle de postura para evitar la plagiocefalia. ¡El porteo es lo más efectivo!
  5. Darle un masaje por todo el cuerpo con aceite de almendras dulces, luz suave y su música favorita.
  6. Dejar que tu bebé ande descalzo siempre que puedas, sobre todo, mientras está aprendiendo a andar.
  7. Usar un portabebé ergonómico delante, a la espalda o la cadera, como por ejemplo un fular, una bandolera o una mochila y con el bebé siempre de cara a ti.
¡Cuidado! Los portabebés no son ergonómicos porque lo ponga en la caja, sino porque se adaptan perfectamente al bebé para sujetar su espalda, porque el ancho del panel va de corva a corva y el alto llega hasta un par de dedos por encima de sus orejas y además ambos son ajustables.
Me encanta veros portear, pero por favor, portead de forma segura!!
Porteo ergonómico

Lo que debes evitar

  1. Pasar del capazo a la silla muy pronto porque se aburre en el capazo. La razón del cambio debería ser que su espalda ya tiene fuerza para sujetarse en la silla, para evitar asimetrías en su desarrollo.
  2. Portear con el bebé de cara al mundo. Ni se te ocurra. Aunque lo ponga en las instrucciones. Porque te va a doler la espalda y lo que es peor, arquea la espalda del bebé y tira de sus caderas al ir colgando del pubis. 
  3. Usar el grupo 0 fuera del coche. Y aquí me pongo seria, porque el grupo 0 es el sistema de retención infantil más seguro para los recién nacidos durante los desplazamientos en coche, pero no es nada recomendable para salir a pasear. Solo se recomienda su uso continuo durante 90 minutos como máximo, ya que tienen riesgo de provocar asfixia posicional, plagiocefalia y alteraciones musculo-esqueléticas de la espalda, debido a su forma cóncava.
  4. Abusar de las hamaquitas de bebés. Mantener al bebé mucho tiempo apoyado sobre la misma zona de su cuerpo, puede provocarle deformidades, como por ejemplo asimetrías de cráneo o plagiocefalia, ya que sus huesos aún no están formados.
  5. Ponerle zapatos rígidos. Los pies aprenden a andar descalzos, porque es como mejor se adaptan al entorno, así que los zapatos de bebé deben ser lo más parecido a ir descalzo, es decir, con la suela estable y flexible, con el antepie ancho para permitir el movimiento articular y sin refuerzo en el tobillo.
  6. Cogerle de los brazos, en lugar de por el tronco, porque esta articulación podría luxarse.
  7. Ponerle de pie, enseñarle a andar o usar un andador. Los bebés aprenden como tú, practicando, y andarán cuando sus músculos y articulaciones estén preparados. Ponerle de pie antes de que pueda hacerlo solita, en un andador, un saltador o cosas por el estilo, solo puede alterar el desarrollo de sus tobillos, rodillas, caderas y columna vertebral, ya que el bebé no tiene fuerza suficiente ni sus articulaciones están alineadas para soportar su peso. Esto puede provocarle alteraciones músculo-esqueléticas a medio plazo, además del elevado riesgo de accidente que tienen los andadores. 
Olvida eso de que siempre se ha usado y no pasa nada, porque la medicina preventiva avanza a diario y está ampliamente demostrado que los andadores y sucedáneos no son recomendables.

Y lo mismo te digo con sentar al bebé antes de que pueda hacerlo solito, ¡olvídalo! Excepto durante la alimentación complementaria, claro ;)

¡Te deseo una crianza divertida, saludable y llena de amor!

¡Feliz Diciembre!

Ana.

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